
Así de claro: Omar Rodríguez-López y Cedric Bixler-Zabala son unos putos genios. Se les podría definir como rock progresivo, pero se quedaría corta la etiqueta. El sonido post-hardcore de su anterior grupo, At The Drive-In, se diluye para tomar influencias del hard rock, el jazz y ritmos latinos.
Sus canciones son enrevesadas, crípticas e impactantes. Al principio, pueden sonar caóticas y sin demasiado sentido, pero el oído atento pronto encontrará juegos de ritmo y cambios de tempo perfectamente calculados. Son una explosión de energía y virtuosismo que no se había escuchado en años. Lo más probable es que no hayais oído nada parecido antes.
El disco que os recomiendo es su primer LP: De-Loused In The Comatorium, puesto a la venta en 2003. Es en mi opinión el mejor y más completo. Aunque hay que tener en cuenta que se especializan en los discos conceptuales, con lo que el ambiente cambia mucho con cada grabación.
