15/1/09

Estudiar en RAM


Ahora que he terminado la primera tanda de exámenes de este febrero, voy a sacar a la luz un concepto que me viene rondando la cabeza estos días. La acción no es nueva. Se viene haciendo muchísimos años ya: estudiar a saco sólo en época de exámenes.

Esta forma de estudiar no es estudiar propiamente dicho. Como diría (más o menos) Ortega y Gasset en "Unas lecciones de metafísica", aquel que estudia por obligación no estudia de verdad. Estudiar implica tener una necesidad espiritual tan fuerte que sin su satisfacción la vida no puede continuar; tan necesario como respirar o comer.

Lo que ocurre continuamente en épocas de exámenes es que miles de "estudiantes" se ponen a tratar de memorizar frenéticamente materia de medio o un año completo. Muchos de ellos lo consiguen, pero el problema viene cuando se acaba el examen. Lo aprendido se pierde, porque o no interesa realmente o porque como no ha sido un esfuerzo constante y trabajado no se queda en las neuronas a largo plazo.

Es como la memoria RAM: todo aquel trabajo no guardado antes de apagar la máquina se pierde. ¿Qué se puede esperar de gente que supuestamente ha de salir bien formada de las universidades? Y ya no solo de universidades, sino de instituciones educativas en general. ¿En qué momento se perdió aquella implicación educativa? ¿Cuándo se dejó de motivar a los estudiantes a que les gustara el hecho de aprender?

1 comentario:

Blanca dijo...

La idea de disfrutar haciendo lo que debes hacer, en este caso estudiar, es bastante nueva. Antes los profesores ni se planteaban que los alumnos disfrutaran o no, y los alumnos sólo sabían que tenían que estudiar por su futuro.

Lo cierto es que ahora nos ponen entre algodones y nos pegan pequeños golpecitos cuando se dan cuenta de que estamos atontados.

Todos sabemos que estudiar de golpe no es bueno, pero no nos ponemos a estudiar hasta que estamos muy agobiados...

Tal vez sea por que nos acostumbraron desde pequeños a estudiar para aprobar exámenes.